El comercio mundial alcanzó los 35 billones de dólares en 2025

El horizonte de 2026 se oscurece por las tensiones geopolíticas y el avance del proteccionismo.
08/04/2026
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El comercio mundial alcanzó los 35 billones de dólares en 2025
El comercio mundial alcanzó los 35 billones de dólares en 2025

Un informe de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo revela que los flujos globales de bienes y servicios crecieron 2,5 billones de dólares en el último año, traccionados por las economías emergentes, mientras los riesgos logísticos en el Estrecho de Ormuz y las nuevas barreras arancelarias amenazan con frenar el impulso

El intercambio mundial de bienes y servicios alcanzó un máximo histórico de 35 billones de dólares en 2025, según datos publicados por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés). El resultado implica un avance de 2,5 billones de dólares respecto al año anterior y consolida una tendencia de recuperación sostenida tras los trastornos generados por la pandemia y las sucesivas crisis logísticas que marcaron el período 2021-2023.

El organismo internacional destacó que las economías emergentes fueron el principal motor del crecimiento. Su mayor participación en las cadenas globales de valor, sumada a una demanda interna en expansión y a la diversificación de socios comerciales, les permitió ganar terreno relativo frente a los bloques tradicionales. Asia, África subsahariana y América Latina registraron incrementos notables en sus volúmenes exportados, en particular en sectores como commodities agrícolas, minerales críticos y servicios tecnológicos.

Sin embargo, el informe advierte que el dinamismo registrado en 2025 enfrenta vientos en contra para el año en curso. Las tensiones en el Estrecho de Ormuz —paso estratégico por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo— generan una incertidumbre creciente sobre la estabilidad de las rutas de abastecimiento energético global. Cualquier interrupción en ese corredor marítimo tendría consecuencias inmediatas sobre los costos de flete, los precios del crudo y, por extensión, sobre la inflación en los mercados importadores.

El Estrecho de Ormuz, que separa Irán de la Península Arábiga y conecta el Golfo Pérsico con el Mar de Omán, concentra el tráfico de cargas de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Iraq e Irán. La fragilidad de ese nexo es bien conocida: en distintos episodios de los últimos años, incidentes militares o diplomáticos en la región provocaron alzas abruptas en las primas de riesgo marítimo y encogieron los márgenes de las navieras que operan en la zona.

A este factor se suma el avance del proteccionismo en varias de las principales economías del mundo. Estados Unidos ha profundizado su política arancelaria con nuevas medidas sobre importaciones de productos industriales y agrícolas, en tanto que la Unión Europea avanza con mecanismos de ajuste en frontera vinculados a sus estándares ambientales. China, por su parte, ha respondido con restricciones propias sobre exportaciones de minerales estratégicos, generando un ciclo de represalias que fragmenta aún más el mapa del comercio internacional.

Para los expertos de UNCTAD, el riesgo central no es una contracción abrupta, sino una desaceleración sostenida que mine la capacidad de los países en desarrollo de aprovechar el comercio como palanca de crecimiento. En un escenario de tarifas más altas, rutas más costosas y acceso más restringido a mercados, los más expuestos son precisamente aquellos que más dependen de la demanda externa para financiar su desarrollo.

El informe concluye con un llamado a fortalecer los marcos multilaterales de gobernanza comercial y a preservar la apertura de los corredores logísticos estratégicos, señalando que la cooperación internacional sigue siendo la única herramienta capaz de sostener el crecimiento del intercambio global frente a un entorno de creciente fragmentación.

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