Cosco Shipping Lines suspendió todas sus operaciones en el puerto de Balboa, en la entrada pacífica del Canal de Panamá. El aviso, dirigido a clientes el 10 de marzo, confirma que no habrá más zarpes ni arribos desde este terminal de inmediato.
Los bookings confirmados se cancelarán automáticamente, por lo que exportadores e importadores deben contactar a sus representantes comerciales para explorar alternativas. Las liberaciones de importaciones para carga ya arribada se procesará sin interrupciones, garantizando retiros normales.
La naviera ya redirigió sus operaciones de trasbordo a Buenaventura, Colombia. Los contenedores vacíos sólo podrán devolverse en Manzanillo International Terminal o Colón Container Terminal, ambos en la provincia de Colón, Panamá; Balboa no los recibirá.
La compañía no precisó las causas de la suspensión ni si es temporal o definitiva. La medida coincide con el conflicto tras la anulación por la Corte Suprema de Panamá, en enero, de los contratos de CK Hutchison para Balboa y Cristóbal. El Estado tomó control el mes pasado bajo presión del presidente Donald Trump.
En un esquema transitorio, la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) adjudicó contratos temporales: APM Terminals (filial de Maersk) para Balboa, y Terminal Investment Limited (brazo de MSC) para Cristóbal.
Impactos clave en la cadena logística
Expertos alertan sobre alteraciones en acuerdos de intercambio de espacios entre navieras, que dividen capacidad de buques por rutas. Maersk movía el 75-80% de los contenedores en Balboa, lo que agrava riesgos de congestión.
Esto sigue la directiva china de febrero: redirigir carga panameña a otros puertos si no eleva costos significativos, según Bloomberg. Empresas estatales pausaron nuevos proyectos en el país.
El 10 de marzo, el Ministerio de Transporte de China convocó a ejecutivos de Maersk y MSC para revisar “prácticas de transporte marítimo internacional” en medio del impasse portuario.
Foco geopolítico en los puertos del Canal
Balboa y Cristóbal son epicentro de la competencia EE.UU.-China en América Latina. CK Hutchison —impulsada por el magnate Li Ka-shing— planeaba vender su red global de 43 puertos, incluidos estos, a un consorcio respaldado por BlackRock por más de 19.000 millones de dólares. La injerencia estadounidense generó rechazo en Pekín, con amenazas de investigaciones.
El año pasado, CK Hutchison invitó a Cosco al grupo comprador para ganar la aprobación china, pero las tratativas se estancaron. Las expectativas recaen en una cumbre Trump-Xi para desbloquear avances políticos.

