Contra la corriente global, América Latina se convierte en el epicentro de la inversión fintech

Con más de 2.200 firmas activas, la región registró un salto del 86% en el financiamiento de capital durante 2025, mientras el resto del mundo profundizaba la retracción del sector.
Latam epicentro fintech
Latam epicentro fintech

El mapa financiero de América Latina atraviesa un momento de excepción. Más de 2.200 empresas fintech operan hoy en la región y se consolidaron como uno de los motores más dinámicos de su economía, justo cuando el resto del planeta atravesaba un enfriamiento generalizado en la inversión hacia este tipo de compañías.

Un informe conjunto de Boston Consulting Group (BCG) y QED Investors sitúa a la región como un polo de innovación, rentabilidad y escalabilidad, con una capacidad de atracción de capital que contrasta con la desaceleración observada en otros mercados.

Un contraste con la tendencia mundial

Mientras la inversión global hacia fintechs cayó 13% durante 2025, en América Latina el financiamiento de capital hacia startups financieras avanzó 86% en el mismo período. Se trata del tercer mejor año de la historia del sector regional, superado únicamente por el boom registrado entre 2021 y 2022.

El dato no solo confirma el interés sostenido de los inversores en la región, sino también la solidez de un ecosistema que logró combinar crecimiento con rentabilidad, algo que no todos los mercados consiguieron sostener en el último ciclo.

Según el informe, las fintechs latinoamericanas incrementaron sus ingresos interanuales un 37%, muy por encima del 22% registrado por sus pares estadounidenses. A nivel global, los ingresos del sector crecieron 21% hasta los 378.000 millones de dólares en 2025, un ritmo más de tres veces superior al de la industria financiera tradicional.

El fortalecimiento no se limita a los ingresos. En todo el mundo, el margen EBITDA promedio de las fintechs públicas subió del 12% en 2024 al 16% en 2025, y el 69% de estas compañías ya opera de forma rentable. América Latina superó incluso esos promedios globales, gracias a estrategias que priorizaron la escalabilidad y la sostenibilidad financiera por sobre el crecimiento a cualquier costo.

Los segmentos que lideran el crecimiento

El estudio identifica a los servicios de adquirencia y SaaS vertical —soluciones de software especializadas para rubros como restaurantes y comercio minorista—, los bancos digitales, las plataformas de criptomonedas y los modelos de compra ahora y pago después (BNPL) como los segmentos de mayor tracción en la región.

Todos ellos muestran una expansión robusta y sostenible, en línea con un giro más amplio de la industria: la etapa de crecer a cualquier costo dio paso a un enfoque centrado en el rendimiento. A escala internacional, cinco verticales concentran a las fintechs de mayor tamaño: pagos, bancos digitales, trading de criptoactivos, SaaS vertical y préstamos BNPL.

En 2025, los pagos por sí solos generaron 126.000 millones de dólares en ingresos entre las fintechs de gran escala, impulsados principalmente por las billeteras digitales (67.000 millones de dólares) y por los servicios de adquirencia y SaaS vertical (50.000 millones de dólares).

El rol creciente de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial aparece como uno de los factores de transformación más profundos del ecosistema. El informe anticipa que su impacto será comparable al que tuvieron en su momento la masificación de internet o de la telefonía móvil.

Los agentes de inteligencia artificial ya están acelerando el desarrollo de productos y reduciendo los tiempos de lanzamiento en el sector, mientras que las herramientas de IA generativa permiten a los fundadores construir productos mínimos viables en plazos que hasta hace poco resultaban impensados.

Cinco tendencias para observar

El estudio de BCG y QED Investors delinea cinco ejes que marcarán el próximo capítulo de la industria, tanto en América Latina como a nivel global: la consolidación de la inteligencia artificial como motor de productividad y personalización en todos los verticales; el avance de las finanzas en cadena y la tokenización de activos, de la mano de mayor claridad regulatoria y casos de uso concretos; la consolidación de los bancos digitales, que priorizarán ampliar su oferta de productos por sobre la expansión internacional ante los desafíos regulatorios y de competencia en nuevos mercados.

A esto se suman el despegue del crédito fintech —especialmente a través de préstamos originados por fondos privados, con una oportunidad estimada en 280.000 millones de dólares— y la aparición de nuevos actores dominantes en segmentos como los servicios B2B, la infraestructura financiera y los préstamos innovadores, terrenos donde todavía persisten desafíos sin resolver.

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