China podría acortar distancias en la carrera tecnológica

Ex funcionario de Comercio advierte que el acceso a chips avanzados permitirá a Beijing desarrollar IA de frontera con aplicaciones militares
13/01/2026
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La relajación de los controles de exportación estadounidenses proporcionará a China el poder computacional necesario para desarrollar más rápidamente tecnologías de inteligencia artificial de frontera que podría utilizar en operaciones militares, reduciendo así la ventaja de Estados Unidos en IA, según advirtió Alan Estevez, ex subsecretario de Comercio para Industria y Seguridad.

Estevez, quien actualmente se desempeña como asesor senior en la firma Covington & Burling, lideró durante años los esfuerzos del gobierno estadounidense para implementar controles de exportación de semiconductores avanzados hacia China. Sus declaraciones fueron publicadas por Inside U.S. Trade.

Reversión estratégica

La advertencia de Estevez llega en un momento crucial para la política tecnológica estadounidense. En diciembre de 2025, la administración Trump anunció que permitiría exportaciones condicionales de los chips de IA H200 de Nvidia a compradores chinos «aprobados» a cambio de una tarifa del 25% pagada al gobierno estadounidense, revirtiendo el bloqueo casi total de exportaciones de chips de IA avanzados.

Esta decisión representa un giro dramático respecto a la política de controles de exportación que ambas administraciones Trump y Biden habían construido durante casi una década. La venta de chips avanzados H200 de Nvidia a clientes aprobados en China hace más que señalar una inconsistencia política: socava gran parte del propósito original de las restricciones.

El impacto en la ventaja computacional

Según análisis de expertos, las consecuencias de esta relajación podrían ser significativas. Si Estados Unidos exporta tres millones de chips H200 a China en 2026, le proporcionaría al país asiático más poder computacional de IA del que podría producir internamente hasta 2028 o 2029 como mínimo.

Un reporte del Institute for Progress estima que sin exportaciones de chips de IA a China y sin contrabando, Estados Unidos mantendría una ventaja de 21 a 49 veces en capacidad computacional de IA producida en 2026. Las exportaciones sin restricciones de H200 reducirían esta ventaja a entre 6,7 y 1,2 veces, dependiendo de la escala de la demanda china y el grado de adopción de nuevas tecnologías.

La brecha tecnológica actual

A pesar de los avances chinos, persiste una brecha tecnológica significativa. Los mejores chips de IA estadounidenses son actualmente aproximadamente cinco veces más potentes que las mejores ofertas de Huawei. Para 2027, esa brecha se ampliará a diecisiete veces.

Sorprendentemente, según la hoja de ruta pública de Huawei, el chip de próxima generación de la compañía en 2026 será en realidad menos potente que su mejor chip actual, lo que podría indicar que SMIC y otras fundiciones chinas están teniendo dificultades para producir chips de IA de alto rendimiento a escala.

Resiliencia china ante las restricciones

Sin embargo, las empresas chinas han demostrado una notable capacidad de adaptación. El caso de DeepSeek ejemplifica esta resiliencia: la startup china de IA sorprendió a la industria tecnológica estadounidense a principios del año pasado con dos modelos de lenguaje que rivalizan con las herramientas dominantes de EE.UU. a una fracción del costo y del poder computacional.

En lugar de depender de chips costosos de alta gama, DeepSeek optimizó la eficiencia, demostrando que se puede construir IA potente mediante software y optimización de hardware más inteligentes.

Implicaciones estratégicas

Al imponer y luego relajar restricciones, Estados Unidos ha forzado a China a acelerar el desarrollo de regímenes domésticos de control de exportaciones, estrategias de autosuficiencia y una conciencia de las vulnerabilidades económicas y sistémicas estadounidenses.

Algunos analistas argumentan que vender chips H200 a China mantendrá la ventaja tecnológica estadounidense al mantener a las empresas chinas dependientes de diseños de chips estadounidenses. Sin embargo, críticos como Dmitri Alperovitch sostienen que esto es un peligroso sueño: China tomará los chips de Nvidia mientras estén disponibles, los usará para entrenar modelos que compitan con variantes de frontera estadounidenses y continuará invirtiendo fuertemente en alternativas domésticas.

La competencia tecnológica entre Estados Unidos y China en semiconductores e inteligencia artificial se espera que siga siendo un factor crucial en las relaciones bilaterales durante 2026, con conversaciones comerciales en curso donde estos temas permanecen en la agenda.

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