El gobierno de Javier Milei formalizó el Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproco con Estados Unidos, un pacto que promete transformar las relaciones económicas entre ambas naciones mediante la reducción de barreras arancelarias y el establecimiento de reglas claras para el intercambio comercial y la inversión.
El acuerdo, cuyo marco se había rubricado a fines de noviembre de 2025, establece la apertura recíproca de mercados para productos estratégicos. Desde la Casa Rosada indicaron que el entendimiento «consolida una relación estratégica entre ambos países basada en la apertura económica, en reglas claras para el intercambio comercial, y en una mirada moderna de la complementariedad comercial».
Beneficios clave para Argentina
Estados Unidos eliminará aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos en una amplia gama de sectores productivos, lo que permitirá recuperar exportaciones por 1.013 millones de dólares.
El punto más destacado es la ampliación de la cuota de carne bovina a 100.000 toneladas para acceso preferencial al mercado estadounidense. Esto asegura 80.000 toneladas adicionales en 2026, que se suman a las 20.000 toneladas con las que ya cuenta el país, lo que permitirá incrementar cerca de USD 800 millones las exportaciones argentinas de este producto.
La administración Trump también se comprometió a revisar «oportunamente» los aranceles al acero y aluminio, actualmente en 50%, establecidos bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial. Se espera que Argentina acceda a ventajas para sus principales exportaciones, con especial foco en recursos naturales, aunque el arancel general se ubicaría en torno al 10%.
Además, Estados Unidos trabajará a través del Banco de Exportaciones e Importaciones (EXIM Bank) y la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC) para apoyar el financiamiento de inversiones en sectores críticos argentinos, en colaboración con el sector privado estadounidense.
Compromisos argentinos
Argentina eliminará aranceles para 221 posiciones arancelarias, como máquinas, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos. También reducirá al 2% otras 20 posiciones, principalmente autopartes, y otorgará cuotas para vehículos, carne y otros productos agrícolas estadounidenses.
Desde Cancillería sostuvieron que estos compromisos «apuntan a mejorar la competitividad sistémica mediante la reducción o eliminación de aranceles sobre insumos y bienes de capital y la simplificación de procedimientos, lo cual garantizará las condiciones de previsibilidad para los sectores involucrados».
El país también eliminará en forma gradual el impuesto estadístico para bienes estadounidenses y se comprometió a no exigir formalidades consulares para las exportaciones de EE.UU. a Argentina.
Más allá del comercio de bienes
El acuerdo no se limita al intercambio de mercancías. Incorpora previsiones para comercio digital y establece un marco seguro y favorable para las actividades de startups, fintechs y empresas tecnológicas. Argentina reconocerá a Estados Unidos como jurisdicción adecuada para transferencias transfronterizas de datos, incluidos datos personales, y se comprometió a no discriminar servicios ni productos digitales de origen estadounidense.
En materia de propiedad intelectual, Argentina se comprometió a adoptar los «estándares internacionales más modernos», a combatir productos falsificados y pirateados, y a abordar desafíos estructurales señalados en el informe «Special 301 de 2025» de la Oficina del Representante de Comercio de EE.UU.
En el sector agrícola, Argentina habilitó su mercado para ganado en pie estadounidense, se comprometió a habilitar el acceso para carne aviar en el plazo de un año y simplificará los procesos de registro para carne vacuna, productos vacunos, menudencias y porcinos estadounidenses.
Alcances ambientales y laborales
El pacto incluye compromisos adicionales en materia ambiental y laboral. Argentina asumió medidas contra la tala ilegal, promoverá una economía más eficiente en el uso de recursos, especialmente en minerales críticos, y ratificó su compromiso con la protección de derechos laborales reconocidos internacionalmente, incluyendo la prohibición de importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Visión estratégica
Desde la Oficina del Presidente destacaron que el acuerdo «tiene como objetivo reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y la infraestructura y la tecnología. Este entendimiento reafirma la decisión del Gobierno Nacional de integrar a la Argentina al mundo, dejar atrás décadas de aislamiento y avanzar hacia una economía abierta, competitiva y previsible, que premie la inversión, el trabajo y la innovación».
El acuerdo será remitido al Congreso de la Nación para su tratamiento correspondiente, de acuerdo con los lineamientos constitucionales que así lo prevén.