La moda frente a su mayor amenaza financiera: el cambio climático

La inacción ambiental podría devastar un tercio de las ganancias del sector para finales de la década.
17/02/2026
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la moda frente a su mayor amenaza financiera
la moda frente a su mayor amenaza financiera

La industria de la moda enfrenta una crisis financiera silenciosa: sin una respuesta urgente al cambio climático, las empresas del sector podrían ver evaporarse el 34% de sus beneficios antes de 2030. Esta advertencia proviene de un análisis del Apparel Impact Institute que revela cómo el calentamiento global ya no es solo una cuestión ética, sino una amenaza directa a la rentabilidad corporativa.

El costo de mirar hacia otro lado

Tres factores convergen para crear esta tormenta perfecta: el encarecimiento del carbono, el alza de las materias primas y el incremento en los costos energéticos. Según Lewis Perkins, presidente del Apparel Impact Institute, estos no son riesgos futuros sino realidades presentes. «Ya estás asumiendo algunos de estos costos, lo sepas o no. Estamos hablando de trimestres, no de décadas», advierte.

El impacto es contundente: una reducción de tres puntos porcentuales en el margen operativo equivaldría a esa caída del 34% en las ganancias. Y si las tendencias actuales continúan sin cambios, hasta el 70% del valor total de la industria —valorada en 1,8 billones de dólares— podría desvanecerse para 2040.

Regulaciones que aprietan el bolsillo

La fijación de precios del carbono emerge como uno de los obstáculos más urgentes. El Mecanismo de Ajuste en Frontera de Carbono de la Unión Europea funciona como un impuesto de importación sobre productos que no cumplen estándares ambientales, convirtiendo la sostenibilidad en un requisito comercial, no en una opción.

El dilema de las emisiones compartidas

La mayoría de las emisiones del sector se clasifican como Alcance 3, es decir, provienen de las cadenas de suministro. Aquí radica el mayor desafío: las marcas no controlan a sus proveedores, los comparten con competidores, y pocas están dispuestas a asumir el costo de las mejoras necesarias.

Kristina Elinder Liljas, directora senior de finanzas sostenibles del instituto, señala que muchas empresas carecen del capital para descarbonizar por sí solas. La solución propuesta pasa por la coinversión con proveedores y el uso de instrumentos financieros como préstamos vinculados a la sostenibilidad.

H&M Group ya respalda esta visión. «Un cambio significativo requiere colaboración de todos los actores relevantes en toda la cadena de suministro», afirmó Ulrika Leverenz, jefa de inversiones verdes de la compañía.

Una transición de billones

Un estudio paralelo de la World Benchmarking Alliance revela que redirigir el gasto de capital existente hacia inversiones bajas en carbono podría movilizar hasta 1,3 billones de dólares para la transición energética. Sin embargo, actualmente solo el 7% del gasto corporativo se destina a estos proyectos.

El reto final no es técnico sino cultural: convencer a los directores financieros de que actuar es un imperativo de negocio. «Necesitamos hablar su idioma», concluye Liljas. «Responden ante una junta directiva y accionistas. Todavía necesitan justificar el caso de negocio». Y ese caso, según este informe, nunca ha sido más claro.

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