El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó una posible venta de equipamiento y servicios militares destinados al diseño y construcción de infraestructura para la principal base naval de Perú, situada a menos de 80 kilómetros del Puerto de Chancay, administrado por capitales chinos.
La operación, con un valor estimado de hasta 1.500 millones de dólares, deberá ser revisada por el Congreso estadounidense y podría implicar extensas negociaciones entre el gobierno peruano y los potenciales contratistas. El monto final del acuerdo podría ser inferior a la cifra máxima aprobada.
«Esta venta propuesta contribuirá a los objetivos de política exterior de Estados Unidos al fortalecer la seguridad de un socio estratégico que representa una fuerza de estabilidad política, paz y progreso económico en América del Sur», indicó la Agencia de Cooperación en Seguridad de Defensa de Estados Unidos (DSCA) en un comunicado oficial.
Antecedentes del proyecto
Los planes para el respaldo estadounidense en la construcción de una nueva base naval en Callao, la principal ciudad portuaria cercana a Lima, datan de finales de 2024. La instalación naval está siendo reubicada para facilitar la expansión de las operaciones del puerto comercial de Callao.
De concretarse el acuerdo, hasta 20 funcionarios del gobierno estadounidense o contratistas podrían ser desplegados en Perú durante un período de hasta 10 años para supervisar y gestionar las obras de construcción.
Tensiones por influencia china
Washington ha expresado previamente su preocupación por la decisión de Perú de permitir que la empresa estatal china COSCO Shipping construya y opere el puerto de Chancay, una instalación valorada en 1.300 millones de dólares ubicada al norte de Callao. Estados Unidos advirtió que esta infraestructura podría ser utilizada en el futuro para recibir buques militares chinos.
China se ha consolidado como el principal socio comercial de Perú, y el país sudamericano ha mantenido hasta el momento relaciones de cooperación equilibradas tanto con Beijing como con Washington.
En los últimos meses, Estados Unidos también designó a Perú como aliado principal extra-OTAN y formalizó el nombramiento de un nuevo embajador en el país, señales del creciente interés estratégico de Washington en la región.